domingo, 13 de julio de 2014

CAMAS EN CAMPAÑA ELECTORAL

Había en Madrid un feo aparcamiento de una planta, que demolieron para sustituirlo por tres amplios sótanos de aparcamiento, sobre el que abrieron una plaza que es una de las obras más contestadas y controvertidas que recuerdo. La calificaron de  monstruo y dilapidación, pero hoy, sin cambios, se ha convertido en un espacio esencial del centro de Madrid. La Plaza Vázquez de Mella.

La plazuela de Camas es incomparablemente mejor que lo que hubo ahí. No es de verdad una plaza, sino lo que en Portugal llaman “largo”. Como estamos en plena precampaña para las municipales, han salido en manada a pedir no se sabe qué, porque se trata del techo de un aparcamiento, donde no podría haber un bosque. Nadie puede hacer razonablemente mucho más, salvo que se obedezcan los disparates sugeridos  y se teche de toldos.
Hace muchos años, hubo en Málaga un pseudoperiodista que se empeñó en cargarse un monumento al Descubrimiento que había en la avenida de las Américas. De tanto meter los dedos el tal, acabaron quitando los tres monolitos que simbolizaban los tres barcos… pero sin sustituirlos con nada. Perdimos un monumento interesante por la ignorancia y el mal gusto de ese caballero.
 
El mismo caballero, se empeñó en que era un calvario cruzar la plaza de la Marina bajo el sol y había que poner sombra. Instalaron la horrible sombrilla metálica que tapa el paisaje del puerto desde la acera de la Marina, y todos tan contentos. El resultado, no tenemos una verdadera plaza, sino una especie de estación de ferrocarril en desuso. Por la misma clase de opiniones, tenemos una plaza, Solidaridad, convertida en un parque, con lo que no es ni chicha ni limoná. Y además, también con un sombrajo circular horroroso.
En Málaga no hay espacios abiertos para acontecimientos necesarios en la vida de una gran ciudad. Nos obligan a invadir muelles o campos embarrados. Habría que ver a esos “protestones de sombras” caminar por Madrid en Agosto, incluyendo no sólo la Puerta del Sol, sino las mismísima Gran Vía.

La manía de sombrajos (innecesarios), crea monstruos; hasta han puesto uno de esos sombrajos (impropiamente llamado pérgola, porque no sirve de soporte a ninguna enredadera que dé sombra) en todo el frente del muelle dos que vemos desde la Farola. El paisaje de Málaga es afeado de uno modo atroz por ese monstruo blanco que ni siquiera produce sombra.

En vez dejarse impulsar por el populismo preelectoral, el ayuntamiento tendría que dejar el tiempo pasar y amainar.
La plazuela de Camas está bien.

Málaga se mueve

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