viernes, 29 de julio de 2011

EL INSOPORTABLE SONROJO DEL GUADALMEDINA.


Que una ciudad que fue en los 70 la más pujante de la mitad Sur de España se vuelva una triste y desesperada comunidad emigrante, tiene sus causas y casi todas están aquí. Protestamos y lamentamos lo que nos hacen los sevillanos en general y el PSOE en particular, pero la realidad es que ellos actúan contra nosotros porque les dejamos.

Todas las ciudades costeras de cierta entidad han tenido problemas como el apestoso torrente Y TODAS LO HA SOLUCIONADO.
Sobrevive esa vergüenza (tapada ridículamente con bouganvillas y geranios) sin que llegue la solución no sólo estética- El urbanismo delirante de Málaga necesita imperiosamente una gran vía norte sr, que sólo podría hacerse realidad sobre el cauce del torrente.

y, además, la nuestra es la ÚNICA catedral española a medio acabar (y todavía, se ensaña el colegio de arquitectos impidiendo que sea cubierta, lo que ocasionará el derrumbe en dos o tres generaciones

TODO ELLO RETRATA UNA CHAPUCERA MANERA COLECTIVA DE SER. Por el clima, la situación preponderante en Alborán, la capacidad de producir rarezas en Europa y la posibilidad cierta de practicar artes que esta generación ha despreciado, las potencialidades de Málaga son tremendas, pero nuestros políticos aceptan el sometimiento paralizante a una burocracia hostil que ha demostrado de sobra su voluntad de empequeñecernos, y para colmo de males esa clase política nos declara "personas non gratas" a quienes sugerimos caminos.

El propósito del PSOE, y de Alfonso Guerra… cuando proclamó "Málaga se ha desarrollado demasiado, ahora le toca a Sevilla", se está cumpliendo y Málaga corre serio peligro de convertirse en una aldea insignificante. ¿MALAGUEÑO ES EL PEINE PA QUE NO PEINE?

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