martes, 17 de mayo de 2011

Los ´misterios´ de una ola que siempre llega puntual


From Opinión de Málaga
Los bañistas más expertos de La Malagueta ´huyen´ de una zona de la playa, visitada a las siete y media de la tarde por una ola

ALFONSO VÁZQUEZ En Málaga llevamos décadas viviendo de espaldas al mar. Hace un siglo el mar era cosa ´de pobres´, así que la primera línea de playa se reservaba a las casas de los pescadores, mientras los ´ricos´, si acaso, se introducían en los minúsculos baños de Apolo y la Estrella, cercados por esteras y tabiques.
La noción del baño en la playa llegó a partir de los años 20 y mientras tanto, las clases más humildes se daban el gusto del ´remojón´. De hecho, la antigua playa del ´Lavachochos´, que estaba en las proximidades del Club Mediterráneo, debía su nombre a la costumbre inveterada de algunas mujeres de bañarse, como la canción, "con la falda arremangada", para ´higienizar´ las bajuras.
El murallón setentero de la Malagueta, con esa colección de rascacielos apretujados, dejó claro que el mar en esta ciudad importaba bastante menos que el desarrollo inmobiliario.
Y sin embargo, en estos tiempos en los que el Puerto se abrirá a la ciudad, hay que recordar un curioso fenómeno que se repite en la playa de la Malagueta con puntualidad británica: la ola de las siete y media (de la tarde).
Cuando llega esa hora, a los bañistas más avezados ni se les pasa por la cabeza poner sus sombrillas y toallas en la zona más pegada al espigón del Puerto.
En esa zona se suele formar un ´vacío´ que los playeros más inexpertos interpretan como el chollo del siglo: un lugar acogedor donde plantar sus pertrechos. Craso error: a las 19.30, una ola les hará jurar en arameo, al ver cómo convierte su ´zona´ en las lagunas de Ruidera. "Es la ola del Melillero", comentan sonriendo los bañistas, la misma ola que, un poco antes, también se siente en el Rincón. Un sistema innovador de anunciar el atraque de una embarcación en el Puerto. Tomen nota la Autoridad Portuaria y los infelices que ocupan ese hueco ´libre´, en las cercanías de la vieja playa de Lavachochos.
Velocidades
Ω Las obras de la nueva plaza en la calle Granada, torre desmembrada incluida, ya superan en duración a las del palacio de Buckingham y se acercan a las de la Gran Muralla China. Cuando llegue el día de la inauguración habrá que juntar a las varias generaciones de malagueños, testigos de esta lentísima ejecución.
En la misma línea se encuentra otra obra, comentada en esta sección desde hace años: la de la antigua sede del Banesto en la Alameda, con una ´torre de andamios´ en la calle Puerta del Mar que sigue regalando días de gloria a los peatones.
Poca anchura
Ω Ancha es Castilla, pero la calle del mismo nombre, en Portada Alta, no transmite la misma sensación de amplitud, sobre todo por el terrizo con hierbas, papeles y ´regalitos´ caninos que puede verse casi siempre junto al centro de salud. Un espectáculo poco higiénico que, puestos a hablar de Castilla, sólo transmite lo que el Cid con los suyos cabalgando ("polvo, sudor y hierro", amén de cacas de perro)

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