martes, 10 de mayo de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

LA CIRCULARIDAD DEL CUADRADO



Si llegamos a la consideración ética de que los jóvenes son seres humanos polidimensionales, y no juguetes sentimentales ni garrapatas funcionales y unidimensionales, debemos suponer que la inmensa mayoría de nuestros jóvenes sufre de desesperanza infinita.
Cuando ya no lo esperábamos, se ha vuelto a poner de moda la emigración a Alemania, pero ya no se trata de temporeros o peones sin calificación, sino que salen numerosos graduados hasta de altísimas calificaciones. ¿Qué país va a resultar de esta sangría? ¿Cuánto le cuesta a España formar a profesionales que servirán a otra economía? ¿Qué puede hacer una nación de la que son exiliadas sus mentes mejor formadas?
Naturalmente, no se puede perder de vista la desesperanza y desconcierto en que hemos hundido a la última generación.

Yo pasé gran parte de mi juventud emigrado, con un desgarro en el pecho que sólo comprenderán quienes lo hayan experimentado. Pareceré inmodesto, pero me preguntaba con frecuencia qué se estaba perdiendo mi país con que otros países se aprovecharan de mi talento. Porque la verdad es que fui durante 29 años un publicitario con mucho éxito en Barcelona, Italia, Argentina, Brasil, Venezuela, Puerto Rico y Nueva York. Durante los últimos trece años de mi exilio, fui director creativo de algunas de las agencias más importantes del mundo, como Young and Rubican, J.Walter Thompson y, sobre todo, Ogilvy and Mather.

Esta última está considerada como la pionera que forma y consagra a los mejores creativos del mundo. Su fundador, David Ogilvy, nos obligaba a sus creativos de todo el mundo a asistir periódicamente a seminarios y cursillos que organizaba Columbia University en Nueva Cork. Psicología aplicada, cine, montaje, motivacionismo… fueron algunos de los temas de los que tuvimos que empaparnos.
Ogilvy insistía en la necesidad de abrir la mente, exigirse uno mismo ver más posibilidades de las que limita la lógica. Como ejemplo, nos dibujaba tres hileras de tres puntos formando un cuadrado en conjunto. Para que nos diésemos cuenta de que había que ver más que los nueve puntos y el cuadrado aparente, proponía que uniésemos todos los puntos con sólo cuatro líneas rectas sin levantar el lápiz del papel. Parece imposible, pero no lo es si comprendemos que no hay que limitarse al cuadrado.
Las últimas generaciones, a quieres tanto dinero nos ha costado formar, padecen de cuadriculación: “Me he graduado en economía; tengo que encontrar un empleo de economista”. Así, es cada día más improbable encontrar a un español que trabaje de camarero, albañil, ferrallista, plomero, etc. etc. Es una realidad práctica que, con frecuencia, un fontanero gana tanto como un dentista, que ya es decir.
Mi generación, que sufrió tanto, ha protegido a tal extremo a sus hijos del sufrimiento, que les ha cortado las alas y la imaginación.

PARA SALIR ADELANTE EN ESTA JODIDA TESITURA, LOS JÓVENES ESTÁN OBLIGADOS A GUARDAR EL TÍTULO EN UN ARCHIVO Y MIRAR LA VIDA DE FRENTE.
¡Hay tantos campos en los que ganarse la vida espléndidamente! Por ejemplo, todos los oficios artesanales (para los que se necesita inteligencia y sensibilidad) están desapareciendo o han desaparecido ya. EBANISTERÍA, MARQUETERÍA ALFARERÍA, TARACEA, MIMBRE, ESPARTO, PLEITA, ADELFAS… No queda en Málaga ni uno!!!
Hay tantas fortunas escondidas esperando a jóvenes listos e intrépidos…

sábado, 7 de mayo de 2011

EL TREN, SALÓN SOCIAL

Si don Hilarión, el de “La verbena de La Paloma”, levantara la cabeza, y Casta y Susana lo sacaran a ver pasar el AVE, no podría cantar “Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad…” porque se quedaría con la boca abierta. Cuanto más progresamos, mejor comprendemos que el tren es el transporte del futuro.
Está claro. A 350 kilómetros por hora, pronto viajaremos poco en avión por la península.
Sin embargo, siento nostalgia de los morosos Expresos, hasta doce horas para el trayecto Málaga-Madrid, por lo que sucedía en aquellos compartimentos de ocho pasajeros. Como aquí escribo en azul pastel, no puedo contar historias picantes que, como las meigas, haberlas haylas aún, pero entonces eran el pan nuestro de cada día, sin desalentarnos el tufo a pies o, como me ocurrió una vez por Marsella, aunque se sentara al lado una campesina con un cesto lleno de camembert-
Salías de Málaga a las 22.00 y llegabas a Atocha, con suerte, pasadas las nueve de la mañana. Tiempo de leer y soñar. Con los silbatos de los jefes de estación actuando de despertador, aquellos duermevelas interminables eran muy fecundos para los lazos sociales. Lazos efímeros, pero a veces podían hasta acabar en el altar. Para un muchacho era un viaje de iniciación en todos los sentidos, incluidos los escabrosos, y para los de mi generación viajar solo en tren a Madrid o a Barcelona era la piedra filosofal del paso a la madurez.
Conservo amistades del tren en toda Europa, pero fue en Caracas donde tuve el encuentro más memorable. Por azares de la vida, diseñé el cartel del XIII Congreso Panamericano de Ferrocarriles, donde participó RENFE, que pujaba para diseñar un ferrocarril de 900 kilómetros. Los españoles ganamos la puja, aunque, cosas del Caribe, del tren no se supo jamás. Por fortuna, el congreso me permitió conocer a Paco Lavilla -hermano del ministro suarista-, que soñaba con hacer completo el recorrido del Transiberiano, un tren donde daría tiempo de congeniar y casarse, y hasta de tener hijos. Con mucho menos, las dos horas aproximadas a Córdoba, Zaragoza o Sevilla, no paro de relacionarme en los viajes de promoción de mis novelas.
Hay que ver de lo que se entera uno cotilleando los diálogos casi involuntariamente o escuchando al impertinente que habla a voces con el móvil tras la espalda de uno.
De ese modo, he sabido de más de un cornudo famosillo de esos que pasen su pereza y su alcoholismo incorregibles por Sevilla. También, sin comerlo ni beberlo, me he enterado del porcentaje gallináceo de algunas copleras de postín.
El tren es un club social. Un salón donde hacer amigos y, por qué no, ligar. Es fantástico lo de contemplar paisajes más agrestes que los de la carretera, pero lo apasionante, lo verde y trasgresor ocurre dentro. ¿Ay, aquellas nórdicas impacientes!
Por si las moscas, en tren llevo siempre una buena provisión de tarjetas personales.

jueves, 5 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

MÁLAGA DEBE DISOLVER LA JUNTA ILEGAL


A causa de nuestra importancia relativa y como cabeza legítima de la región de Alborán, LOS MALAGUEÑOS ESTAMOS OBLIGADOS A ENCABEZAR LA DEMANDA AL CONSTITUC IONAL PARA QUE LA JUNTA SEA DISUELTA, POR MANIFIESTO FRAUDE DE LEY EN SU INSTAURACIÓN.

Recordemos que la Constitución exige unanimidad para la instauración de una autonomía, y Almería votó en contra de esa autonomía que, en realidad, sólo es Autonomía de Sevilla. Málaga, como otras seis provincias, dejó ser autónoma al someterse a las arbitrariedades de Sevilla. En estos treinta años de junta, no sólo hemos perdido nuestro libre albedrío, sino que hemos sido colonizados por los modos y gustos sevillanos, al tiempo que Aparicio prohibía y perseguía nuestras tradiciones, llegando a suspender la fiesta del 18 de junio, de 1.700 años de antigüedad.
Para colmo, esta junta ilegal actúa como si solamente fuera un gobierno local que RAPIÑA en 7 provincias en favor de los intereses sevillanos.

TENEMOS UNA ESCUELA DE IDIOMAS MASIFICADA DE UN MODO OBSCENO.
TODO EL ESTE DE MÁLAGA CARECE DE ASISTENCIA HOSPITALARIA, DÁNDOSE GRAVÍSIMOS RIESGOS PARA QUIENES TIENEN QUE RECORRER OCHO O MÁS KILÓMETROS PARA ACUDIR O VOLVER DE UN HOSPITAL, SIN QUE LOS PSOÍSTAS MALAGUIEÑOS (NI SIQUIERA LOS QUE RESIDEN EN EL PALO) DIGAN NI PÍO.
La junta prestigitó de manera grosera la construcción de la Carretera de Arco, que proyectaba unir por el interior Vélez Málaga, Casabermeja, Pizarra, Coín, Mijas y Marbella, pero hace más de quince años que la pararon al llegar a Casabermeja.
Esta vía hubiera supuesto salir directamente hacia las Pedrizas desde gran parte de la costa oriental y la occidental, sin pasar por la capital. De haberse terminado, muy pronto habríamos descubierto la necesidad de desdoblarla. En tal caso, no tendríamos que haber mendigado durante un decenio la segunda ronda, que todavía no han terminado. Por el camino en que nos deja la junta ilegal, tendremos que construir la tercera ronda, y quizá la cuarta. Si no conseguimos librarnos de la opresión sevillano-juntera, el plan secreto del PSOE contra Málaga determina que debemos convertirnos en una aldea medieval, sin relevancia ni agallas.
Ni escuela de idiomas ni tercer hospital, ni carretera de Arco, ni remodelación de la Carretera de Cádiz, una estación que no identifica a Málaga, un muelle 2 entre murallas infranqueables, eternización del metro...
¡Echemos a la junta urgentemente!
VIVA MÁLAGA REGIÓN LIBRE

martes, 3 de mayo de 2011

DEMOLICIONES EN NOMBRE DE ALÁ


Una de las primeras iniciativas de los talibanes, furibundos fanáticos islamistas afganos, fue demoler los dos monumentales budas del siglo V del valle de Bamiyan, el más importante patrimonio artístico de Afganistán.
Esta “hazaña” constituyó un atentado tan flagrante contra el patrimonio artístico mundial, que hasta hubo propuestas de UNESCO para restaurarlas o, en realidad, reconstruirlas. Iniciativas que, desgraciadamente, no se han puesto en marcha, aunque espero que alguna vez se haga.
Ningún musulmán del mundo se avergüenza de aquella atrocidad. Todos los musulmanes del mundo, en todas partes, la justifican. Si tienen algún amigo marroquí o argelino pueden ustedes preguntar, y le sorprenderá oír que la salvaje profanación talibán fue justa, “porque “Dios prohíbe las imágenes”.
Naturalmente, tal enseñanza es dogma en las madrazas y las mezquitas, sean o no radicales (que la mayoría lo son, pues TODAS hablan del resto del mundo como “infieles” que hay que convertir al Islam o matarlos). Naturalmente, no vemos que los musulmanes salgan a festejar la muerte de Ben Laden en ningún sitio. No hemos visto que ningún imán haya lamentado la destrucción del patrimonio monumental afgano. Tampoco veremos a ningún imán (particulamente, el de Fuengirola) que salga a celebrar la caza del miserable asesino Ben Laden.
Este tétrico personaje nos ha tenido más de diez años con el alma en vilo. Pero no podemos bajar la guardia, porque el sucesor natural del saudí-yemení es el egipcio Ayman al Zawahiri, un fanático mucho más fanático que su jefe y al menos un millón de veces más tétrico.
En mi juventud, creímos en Castro y Guevara… pero yo, al menos, me curé de tal creencia cuando la vida me llevó residir muchos años en Sudamérica. Como Zawahiri de Ben Laden, Guevara era el lugarteniente de Castro; el sueño del médico argentino era organizar su “revolución” en Argentina, su país, y murió en el intento (imposible en Argentina por muchas causas) mientras procuraba levantar Bolivia a ver si….
Como Guevara, Zawahiri sueña con radicalizar Egipto. Casualmente, también es médico. Si planteamos un sencillo silogismo, veremos que una de las primeras “acciones” de un Egipto radicalizado será eliminar todas las imágenes que el Corán prohíbe. Pobre Museo del Cairo, pobre tesoro de Tutankamon, pobre Abú Simbel., pobre Valle de los Reyes, pobre Carnac…
Egipto, el país que marca las modas, los modelos y los modos artísticos, musicales y demás en el mundo árabe, da tímidos pasos hacia el siglo XX europeo (aunque todavía podemos ver a miles de cairotas residiendo en un cementerio visible desde la carretera). Igual que los talibanes consiguieron que Afganistán viajase en el tiempo y retrocediera hasta el Medioevo, también un Egipto “ileologizado” por Zawahiri sería obligado a regresar a los tiempos de la hégira.
www.luismelero.com

lunes, 2 de mayo de 2011

SIN RASCACIELOS NO HAY CAMPO



He vivido casi siempre lejos y residir en la distancia de lo que se ama es un desgarro cotidiano. Unos lo alivian con el olvido y otros como yo durante muchos años, con el sortilegio de cuentos de hadas que es esta herramienta informática a la que, como el espejo de la madrastra de Blancanieves, se le puede preguntar no quién es el más guapo del lugar, sino "¿cómo va lo mío?"
Para quien lo suyo es Málaga, este espejo de Internet es el único medio de saber cómo va día a día y desatino a desatino cuando se mora lejos.
Desatino a desatino, me encontré no hace mucho notas de prensa en los periódicos digitales que reseñaban la presentación de firmas contra los rascacielos de Martiricos y La Isla que proyecta el nuevo Plan General de Málaga.
Después de eso, y por razones de salud, volví a residir en Málaga hace cinco meses
Siempre me ha causado mucha curiosidad la pregunta de quién organiza estas `espontáneas´ presentaciones de firmas. En este caso, y como conozco muy a fondo el percal, supongo que quien convoca y fomenta la recogida de firmas son los mismos que, entre galgos y culebras, amenazaban con encadenarse a los corralones del Bulto para que no desapareciera aquel terrible, dolorosísimo y pernicioso mercado de la droga que era la calle López Pinto, sin cuya demolición nos habríamos perdido una Avenida de las Américas con vistas al mar.

El asunto viene de muy lejos.
Tuvimos en esta ciudad desmemoriada y carente de ambición un mandatario que se dejó dominar por las furias desatinadas de los que no quieren rascacielos ni nada que caracterice a Málaga como la única clase de urbe que la Naturaleza y la Historia le permiten ser. La tesis era que Córdoba y Vitoria son dos ciudades magníficamente urbanizadas, muy agradables y `vivibles´, donde los rascacielos están prohibidos y desterrados. Ejemplos que eran citados con frecuencia por Aparicio como los ideales de ciudad en los que Málaga tenía que inspirarse.
Lo malo de los ideales utópicos es que son modelos cerrados, sin ductilidad ni ese don supremo de la inteligencia que es el análisis profundo y pragmático de la realidad. Ese modelo cerrado y vociferante, con recogidas de firmas organizadas por IU y PSOE, nos trajo la fea insensatez urbanística que es Teatinos, donde Aparicio nos había prometido un parque de 105 hectáreas.
Ahora, veo notas donde, confundiendo lo público con lo privado, se quiere hacer parecer diabólica esa maravilla proyectada entre la avenida de Juan XXII, la de Europa y el futuro bulevar de Renfe.

Málaga no puede, en modo alguno, compararse con Córdoba ni Vitoria. Ninguna de esas dos ciudades alcanza la mitad de la población de Málaga y ambas ocupan extensas llanuras. Estepas donde nadie podría recolectar una cañaduz ni un aguacate. Ni Vitoria ni Córdoba son, como Málaga, ciudades desbocadas que llenan una estrecha faja de terreno deslizado ladera abajo desde montañas encrespadas.
Un día, hace años, en una tertulia que organizaba la Confederación de Empresarios en el Gallo de Indias, se lo vi demostrar a López Cohard. Cogió un paquete de cigarrillos y, poniéndolo acostado sobre la mesa, dijo: "Así es como se nos obliga a construir"; a continuación, lo puso de pie y dijo: "Así, la misma construcción, con los mismos metros cuadrados útiles, es mucho más barata (por la multiplicación de conducciones comunes) y ocupa la cuarta parte terreno. El resto del solar serían jardines y árboles".
¿Alguien ilustra con datos y planos a los que recogen firmas para oponerse a todo, con tal de que Málaga no vaya adelante?
¿Alguien les ha dicho que junta-PSOE pretenden condenar a Málaga a retroceder a sus tiempos de aldea prehistórica, mientras las antiguas aldeas vecinas se convierten en grandes urbes?
¿Alguien les ha dicho que la mayor parte de los 380 kilómetros cuadrados del municipio de Málaga son monte intocable?
¿Alguien les ha enseñado que construyendo a base de cinco o seis plantas nos estamos quedando sin Hoya del Guadalhorce?
Cuando yo era niño, la Cruz de Humilladero era `las afueras´ y el Tiro de Pichón, un arrabal de extrarradio. Que nadie crea que hay una vida por delante. Sin rascacielos, en menos de una generación Málaga se quedará sin huertos ni cultivos de naranjos ni mangos, sin cañaduces ni chumberas.
Hace años que escribo una colección de cuentos que, cronológicamente, narran con febril imaginación una historia mítica de Málaga. No consigo editor para estos relatos largos o novelas cortas (según el gusto de cada cual), pero yo sigo, erre que erre. En relación con una Málaga sin rascacielos, tengo previsto un cuento futurista donde uno de mis descendientes se construye un apartamento en la `corona´ del Monte Coronado.
Sin rascacielos, de aquí a nada no tendremos campo.